Cuando la curiosidad se transforma en un Círculo!

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¿Cuándo la curiosidad se transforma en un círculo?

Antes de responder esta pregunta, es oportuno hacer una pequeña digresión antes de proceder:

El acceso a oportunidades no es equitativa, especialmente en Chile, no sólo por las brechas económicas, de género existentes, y muy visibles, también existen asimetrías territoriales, este es un país con una altísima concentración en sus urbes, Santiago, Concepción, Valparaíso, donde la conectividad, transporte permite acceso a múltiples instancias de participación y educación. Cuando miramos hacia otras regiones, cada una de ellas vive realidades desatendida, invisibilizada a cuente de los grandes números. ¿Qué significa vivir en contextos rurales? ¿De qué manera podemos llegar a esas niñas, niños, jóvenes que dependen de un bus de acercamiento? Estas breves observaciones, preguntas, quizás apuntan a defectos de la infraestructura social, y muestra inequidades que para quienes están a buen recaudo, viviendo en medio de las urbe, y aprovechando de la densidad de oportunidad, son finalmente inadvertidas. Entonces, ¿Debemos quedarnos con este diagnóstico? ¿Cuándo creamos esas condiciones de equidistancia para que ese talento se nutra y florezca? El martillo golpea el mismo clavo, una y otra vez.

Pues bien, de regreso a la pregunta original, démonos a la tarea de responder esta pregunta 'metafórica'.

En su origen, los círculos matemáticos se plantearon como espacios democráticos y sociales, dando acceso a niñas, niños y jóvenes a 'reuniones' fuera de espacios tradicionales como colegios, universidades, este modelo de acción educativa sin duda se nutre de la ideología progresista, valores igualitarios que a comienzos del siglo XX pretendieron dar una respuesta a un revolución industrial que no sólo explotaba recursos naturales no-renovables, sino también a multitudes de personas que se congregaban alrededor de las industrias. Esta Genesis es la que transciende en el tiempo, invitar sin restricciones a nuevas generaciones a vivir y experimentar la reflexión matemática desde la sensibilidad, ¡emoción por ser parte de algo que nos pertenece a todas y todos!

 

Hoy, después de una década, nos sentimos depositarios de esta tradición, en que su centro están las personas por sobre las instituciones, cuya misión, radialmente es iluminar e inspirar a jóvenes, quienes muchas veces se encuentran en los márgenes forzosos de una sociedad indiferente, y que con muchas esperanza y constancia, se alimenta de sus sueños, anhelos, ideas y proyectos!

Referencias: